
Las algas que colonizan un tejado ya no siguen los mismos ciclos que hace diez años. El cambio climático, combinado con un aumento de depósitos de partículas finas en las zonas urbanas, modifica la velocidad y la resistencia de estos micro-organismos. Comprender lo que ha cambiado permite elegir un tratamiento adecuado, en lugar de repetir intervenciones ineficaces.
Algas resistentes en tejados: lo que el clima cambia desde 2024
Un informe de la ADEME publicado en marzo de 2026 documenta una tendencia al alza de las algas en los tejados en zonas urbanas. Las partículas finas provenientes de la contaminación atmosférica se depositan sobre los materiales de cobertura y constituyen un sustrato nutritivo adicional para las algas. Este fenómeno acelera su colonización, incluso en superficies tratadas.
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En el norte de Europa y en la fachada oceánica francesa, los inviernos más suaves y los veranos más húmedos alargan el período de crecimiento activo de las algas. La Federación Francesa de Empresas de Tejado (FFBAT) publicó en abril de 2026 un informe documentando rebrotes acelerados de algas en tejados de fibrocemento a pesar de tratamientos químicos estándar, con fracasos repetidos en clima oceánico.
Este hallazgo cuestiona el enfoque tradicional del desmochado puntual. Un tratamiento que funcionaba cinco o seis años a veces solo dura dos temporadas en estas condiciones. Para profundizar en las causas de proliferación y las soluciones adecuadas, puede consultar el sitio Bricotage para su tejado que detalla los mecanismos en juego.
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Comparativa de materiales de tejado frente a las algas
No todos los materiales reaccionan de la misma manera a la colonización por algas. El tipo de superficie, su porosidad y su capacidad para evacuar el agua determinan la velocidad de aparición y la dificultad de eliminación.
| Material de tejado | sensibilidad a las algas | Facilidad de limpieza | Frecuencia de tratamiento |
|---|---|---|---|
| Teja de barro | Alta (superficie porosa) | Media | Cada 2 a 4 años |
| Pizarra natural | Moderada | Buena | Cada 4 a 6 años |
| Fibrocemento | Muy alta (fracasos documentados por la FFBAT) | Difícil | Renovación frecuente necesaria |
| Teja de hormigón | Alta | Media | Cada 3 a 5 años |
| Tejas fotovoltaicas integradas (BIPV) | Baja (superficie lisa, auto-limpiante) | Muy buena | Reducción de intervenciones del 30 al 50 % |
El informe SolarPower Europe de febrero de 2026 cifra la reducción de intervenciones del 30 al 50 % en las tejas BIPV en comparación con las tejas tradicionales. Su superficie lisa impide la adherencia de esporas. No es un argumento para reemplazar un tejado entero, pero es un parámetro a integrar durante una renovación completa.
En cambio, el fibrocemento concentra las dificultades. Su textura favorece la retención de humedad, y los tratamientos clásicos tienen dificultades para penetrar en la estructura del material. En este soporte, un producto hidrófugo solo no es suficiente.
Prohibición del chlorothalonil: qué productos de desmochado siguen autorizados
Desde enero de 2025, un decreto del Ministerio de Transición Ecológica prohíbe los biocidas a base de chlorothalonil para el desmochado y el tratamiento anti-algas en Francia. Esta molécula, utilizada durante mucho tiempo en productos de limpieza de tejados de consumo general, se considera ahora demasiado persistente en las aguas de escorrentía.
Esta prohibición empuja al mercado hacia alternativas bio-sostenibles. Las soluciones a base de ácido pelargónico o de sales de cobre encapsuladas están ganando terreno. Su modo de acción difiere: en lugar de destruir las algas por contacto químico brusco, inhiben progresivamente su metabolismo.
- Los productos a base de ácido pelargónico actúan por deshidratación celular y se degradan rápidamente en el medio ambiente, lo que impone una aplicación más frecuente
- Las formulaciones a base de sales de cobre encapsuladas liberan su principio activo durante varios meses, ofreciendo una protección prolongada pero requiriendo una dosificación precisa para evitar la acumulación en los suelos
- Los tratamientos enzimáticos, aún marginales, se dirigen específicamente a la clorofila de las algas sin atacar el material de cobertura
La elección del producto depende directamente del material. En una teja de barro porosa, un tratamiento de liberación lenta es más adecuado. En pizarra, un producto de acción rápida seguido de un enjuague con agua generalmente es suficiente.

Tratamiento preventivo o curativo: análisis de las diferencias de durabilidad
La distinción entre prevención e intervención curativa cambia radicalmente el costo y la frecuencia de mantenimiento de un tejado.
Un tratamiento hidrófugo aplicado después de la limpieza reduce la porosidad del material y limita la adherencia de esporas. En tejas de hormigón o barro, este enfoque alarga significativamente el tiempo antes de la reaparición de las algas. La aplicación de un hidrófugo en un tejado ya colonizado, sin limpieza previa, es en cambio contraproducente: el producto sella la humedad bajo la capa de algas.
La limpieza curativa, por su parte, se enfrenta a una restricción mecánica. La limpieza a alta presión, a menudo preferida por los particulares, daña las tejas porosas y acelera su envejecimiento. La FFBAT recomienda una limpieza a baja presión asociada a un producto biocida adecuado al soporte.
- En teja de barro: limpieza a baja presión, luego aplicación de un producto bio-sostenible, luego hidrófugo después del secado completo
- En pizarra: cepillado manual o enjuague suave, tratamiento anti-algas ligero, sin hidrófugo (la pizarra es naturalmente poco porosa)
- En fibrocemento: intervención profesional recomendada debido a la fragilidad del material y los riesgos relacionados con el amianto en instalaciones antiguas
Factores ambientales a tener en cuenta
La orientación del tejado, la proximidad de árboles y el nivel de humedad local condicionan la frecuencia de tratamiento. Un tejado expuesto al norte, sombreado por vegetación, desarrollará algas de dos a tres veces más rápido que un lado sur despejado. Podar las ramas que sobresalen del tejado sigue siendo la medida preventiva más eficaz y menos costosa.
El dato clave a recordar está en el informe SolarPower Europe: las superficies lisas y auto-limpiantes reducen las intervenciones del 30 al 50 %. Ya sea por la elección de materiales nuevos durante una renovación o por la aplicación de un hidrófugo filmógeno en un soporte existente, reducir la rugosidad de la superficie sigue siendo el factor más duradero contra la colonización por algas.